Comunicación corporativa para pymes

Comunicación corporativa para pymesEs frecuente leer y escuchar que las acciones comunicativas son un territorio reservado para las grandes empresas y corporaciones. Los medios de comunicación tienden a prestar más atención a aquello que realizan firmas de relevancia y calado, como es lógico, pero eso no quiere decir que, tocando las teclas adecuadas y con una estrategia bien elaborada y ejecutada, una empresa de menor volumen no pueda sentarse a comer en la misma mesa. Por eso, si contamos con las herramientas de comunicación corporativa para pymes necesarias, es posible aspirar a ganar en notoriedad.

Competir en igualdad de condiciones con una gran empresa a nivel comunicativo no es sencillo: cuantiosos presupuestos, acciones de pago con branded content, campañas publicitarias y grandes celebridades -o influencers– son el día a día de la comunicación para las primeras espadas de los distintos sectores. Cinco consejos clave deberían ser suficientes para contar con un buen punto de partida.

Encuentra lo que te hace diferente

Es una de las grandes claves en la comunicación corporativa para pymes. Saber en qué podemos destacar nos dará en bandeja una percha, una excusa comunicativa. No podemos basar la comunicación corporativa de una pyme en una acción concreta, pero sí en un catálogo de valores que permitan a la audiencia ver que, independientemente del tamaño de la empresa, hay una hoja de ruta definida.

Eso ayudará a tener una personalidad más atractiva de cara al exterior, a que pueda darse una identificación por parte de los usuarios y, además, a que nuestros propios trabajadores sientan a nivel interno que forman parte de un equipo que sabe lo que es y dónde quiere llegar. Para ello, un manual de identidad corporativa elaborado en conjunto por todo el equipo, desde los puestos de responsabilidad hasta los empleados rasos, es un buen comienzo.

Planifica

La comunicación de empresas no puede caminar sobre el filo de la navaja que supone improvisar lo que hacemos. Debemos tener claro qué queremos comunicar y cómo queremos hacerlo, y eso pasa necesariamente por planificar por anticipado: buscar fechas señaladas en nuestro sector o actividad, fechas generales que nos puedan servir para tomar impulso comunicativo o hitos concretos a los que podamos sumarnos.

Tener un calendario bien definido, unas acciones ideadas para cada fecha y un mapa mental de aquello que queremos hacer y cómo queremos que trascienda es fundamental. Ya sea a nivel interno o contando con alguna agencia de comunicación corporativa que nos apoye, la estrategia debe estar definida.

Piensa en grande

No es un eslogan de una taza de Mr. Wonderful ni un delirio de grandeza. Para crecer debemos pensar siempre en cómo subir al siguiente escalón comunicativo. Hay que partir de observar qué hacen aquellos a quienes queremos parecernos, tomar lo que nos valga, descartar lo que no y, con nuestro propio sello, entregarnos en cuerpo y alma a conseguirlo.

Si queremos que la comunicación corporativa de nuestra pyme consiga llegar al siguiente nivel tenemos que, en la medida de nuestras posibilidades, pensar con creatividad, cosas fuera de lo establecido, arriesgadas, que puedan llegar a un nivel de notoriedad que por tamaño sería imposible de alcanzar sin una gran inversión publicitaria. Una campaña que aproveche una noticia de actualidad, interactuar con personas de relevancia… Cualquier cosa que nos permita explotar al máximo nuestras virtudes.

Acción

Los medios no van a ir a llamar a la puerta de tu pyme. Si quieres aparecer en los medios no es suficiente con cumplir nuestra actividad diaria. Hay que ir un paso más allá. Estar constantemente innovando, probando diferentes acciones, es básico. Sin actividad nunca llegará el reconocimiento.

También es importante tener en cuenta que la comunicación corporativa para pymes es una carrera de fondo, no una sucesión de sprints. Debemos ser pacientes, regar la planta todos los días y no desesperar si, durante la primera etapa, no alcanzamos los objetivos que perseguimos. La constancia es uno de los valores fundamentales a los que debemos aferrarnos.

Omnicanalidad

Salvo nichos muy concretos y especializados, focalizar todo lo que hacemos en un solo canal es un error: implica desaprovechar la oportunidad de comunicar y tener relevancia en otros muchos. La omnicanalidad no significa que tengamos que mezclar agua con aceite, que debamos hacer esfuerzos sobrehumanos para estar presentes en todas las vías, pero sería un fallo no tener presencia en diferentes vías: redes sociales, medios digitales, medios tradicionales, internet y un sinfín de posibilidades.

Sin que suponga lanzar una red de arrastre al mar a la espera de recoger frutos, centrando el tiro y siendo precisos, conviene buscar en qué canales podemos obtener un mayor retorno y centrarnos en ellos, pero sin limitarnos solo a uno de ellos: el público está muy repartido, por lo que nunca sabemos si la persona que está deseando saber de nosotros -aunque todavía no nos conozca- está en un sitio u otro. La comunicación corporativa para pymes puede ser compleja, pero bien aplicada dará frutos muy interesantes.

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