Pet marketing

Pet marketing

Pese a la juventud del fenómeno de marketing de influencers, el formato hace algún tiempo que ha dejado de innovar y sorprender. Uno de los nichos todavía por explorar es el de los animales: la presencia de perros y gatos -especialmente- es casi inherente a Instagram, y sin embargo se han quedado algo atrás en la profesionalización de la red social tal y como la conocemos. El conocido como pet marketing se abre paso entre influencers y celebrities para dar a los animales una porción de la tarta a la altura de su presencia.

El pet marketing es una batalla que se libra en distintos frentes, todos ellos relacionados directa e indirectamente con los animales. Estos son los tres principales:

Por un lado, está el marketing digital para clínicas veterinarias, hospitales veterinarios, tiendas de productos para animales, peluquerías caninas, etólogos… Todo tipo de negocios que tienen a los animales en el centro de su núcleo de acción emplean el pet marketing para darse a conocer y captar nuevos clientes. Marketing de contenidos con el que divulgar consejos y novedades, SEO para aparecer en una buena posición en Google y una comunicación centrada en la sensibilidad y la empatía de los propietarios de animales son los principales ejes de acción.


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?? NOS VAMOS DE VACACIONES! En unos días arrancamos para Galicia con la furgo!???? . #holidays #doglover #Weimaraner #paradise

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Otra de las ramas del pet marketing es, sin duda, la más cercana al marketing con influencers tradicional. Muchos perfiles de influencers muestran con regularidad a sus mascotas, lo que a medio plazo se ha traducido en promociones específicas de este tipo de marcas hacia ellos.

Perfiles como el de Gotzon Mantuliz -que aparece con regularidad con su perra, Noa- o la valenciana Eva Cervera y su perra Bimba son solo dos ejemplos de un nutrido grupo de influencers que con frecuencia realizan campañas para marcas y empresas que aprovechan su tirón y la cercana relación con sus mascotas para lanzar productos.


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BFF ?

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Por último, algo todavía no demasiado avanzado -al menos, no tanto como con los influencers al uso- pero que cada vez gana más terreno y relevancia: los perfiles propios de animales. Propietarios de animales que crean perfiles para publicar exclusivamente fotos de sus mascotas y que, con la constancia y la aceptación de la comunidad, consiguen suficiente relevancia como para que las marcas se fijen en ellos.

Desde perfiles creados por influencers para sus propios animales (como Oreo, el perro de Jack Morris y Lauren Bullen) hasta auténticas celebrities como el erizo Mr. Pokee (con más de un millón y medio de seguidores y una web en la que vende sus presets), multitud de animales alegran el día a sus seguidores con naturalidad, simpatía e inocencia, fotos costumbristas y un carácter desenfadado que rebaja la susceptibilidad a la publicidad con la que muchos usuarios ya navegan por sus timeline.


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Mondays at Luigi’s ?

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Marcas de pienso, tiendas de productos especializados, adiestradores, hoteles pet friendly, heladerías con helados específicos para perros, veterinarias y un sinfín más de negocios relacionados con el mundo animal apuestan por el pet marketing, en sus distintas variantes, para hacerse un hueco en un mercado de lo más competido. Una ecuación a la que ya hay que incluir la variable influencer y que, aunque tenga más camino por recorrer que recorrido, ya ha dejado un importante halo en la memoria colectiva de internet.

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